¿Se puede comer sandía con gastroenteritis?
No se recomienda comer sandía con gastroenteritis mientras haya diarrea. Aunque es refrescante y casi todo agua, la sandía aporta fructosa y un gran volumen de líquido azucarado que pueden hacer que vayas más veces al baño en plena fase aguda. A continuación te explicamos por qué, qué frutas la sustituyen mejor y cuándo puedes volver a comerla.
Qué es la gastroenteritis
La gastroenteritis es una inflamación del estómago y el intestino que suele cursar con diarrea, vómitos, dolor abdominal y, a veces, fiebre. La mayoría de los casos son de origen vírico y se resuelven en pocos días con reposo, hidratación y una alimentación suave. Durante la fase aguda, el aparato digestivo tolera mejor los alimentos de fácil digestión y le cuesta más los que llevan mucha grasa, lácteos con lactosa o cantidades altas de azúcares simples como la fructosa (Fuente: NIDDK, Instituto Nacional de la Salud de EE. UU.).
¿Se puede comer sandía con gastroenteritis?
La sandía es una de las frutas con más agua que existen: unos 94,6 gramos por cada 100, con solo 21 kcal y apenas 0,5 g de fibra por 100 g, según la Fundación Española de la Nutrición (Fuente: FEN). Por eso, a diferencia de lo que suele pensarse, el problema en una gastroenteritis no es su fibra (tiene muy poca), sino la combinación de mucho líquido y azúcares de absorción rápida como la fructosa.
Los organismos sanitarios recomiendan evitar en la diarrea aguda las bebidas y los alimentos con gran cantidad de azúcares simples, incluidos algunos zumos de fruta (Fuente: NIDDK). La sandía encaja en ese perfil, así que es mejor dejarla para cuando el episodio haya pasado y optar mientras tanto por frutas más suaves y fáciles de digerir.
Frutas recomendadas durante la gastroenteritis
Durante la gastroenteritis conviene elegir fruta madura, poco ácida y fácil de digerir. Estas cuatro son las más recomendables, solas, en compota o en una macedonia suave cuando ya toleres bien los sólidos:
Plátanos
Los plátanos son una excelente opción cuando se tiene gastroenteritis. Son fáciles de digerir y ayudan a reponer los electrolitos perdidos con la diarrea y los vómitos. Además, contienen pectina, una fibra soluble que ayuda a absorber el exceso de líquido en los intestinos y puede reducir la diarrea.
Manzanas sin piel
Las manzanas, especialmente sin la piel, son otra fruta adecuada durante la gastroenteritis. La compota de manzana es aún mejor, porque es fácil de digerir y ayuda a calmar el estómago. La pectina de la manzana también contribuye a controlar la diarrea.
Peras sin piel
Las peras, al igual que las manzanas, son fáciles de digerir cuando se pelan. Aportan agua y nutrientes que ayudan a mantenerse hidratado y nutrido mientras dura el malestar.
Arándanos
Los arándanos son ricos en antioxidantes y fáciles de tomar en poca cantidad. Los arándanos secos, en particular, se han usado tradicionalmente para ayudar a frenar la diarrea leve.
Frutas a evitar durante la gastroenteritis
Sandía
Ya lo hemos visto: en plena gastroenteritis es mejor apartar la sandía por su fructosa y su gran aporte de agua, que pueden alargar la diarrea. Fuera de un cuadro digestivo es una fruta perfectamente saludable (aquí te contamos si es buena idea comerla por la noche).
Naranjas
Las naranjas y otros cítricos pueden resultar demasiado ácidos para un estómago irritado y agravar los síntomas de la gastroenteritis.
Uvas
Las uvas también pueden ser difíciles de digerir por su piel y sus semillas, lo que puede agravar la diarrea. Además, junto con otras frutas, están entre las que más gases producen, otra molestia habitual cuando el intestino está irritado.
Sandía y gastroenteritis
Cuando tienes gastroenteritis, la prioridad es hidratarte y elegir fruta fácil de digerir: plátano maduro, manzana o pera sin piel y arándanos en poca cantidad. Deja la sandía, las naranjas y las uvas para cuando el episodio haya pasado. En Frutas Eloy seleccionamos la fruta pieza a pieza y la servimos en su punto de maduración, que es también la que mejor sienta cuando el estómago está delicado. Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario: si la diarrea o los vómitos no remiten en un par de días, consulta con tu médico.
En la fase aguda es mejor no hacerlo. La sandía es casi toda agua (unos 94,6 g por 100 g) y aporta fructosa, un azúcar que durante la diarrea puede aumentar el número de deposiciones. Vuelve a ella cuando el cuadro haya remitido.
Cuando lleves entre 24 y 48 horas sin diarrea ni vómitos y toleres bien alimentos suaves. Reintrodúcela poco a poco y en raciones pequeñas.
Mejor evita los zumos, porque concentran azúcares que pueden empeorar la diarrea, y las frutas muy ácidas o fibrosas como la piña o los cítricos mientras dure la fase aguda.
No la corta. Por su alto contenido en agua y fructosa tiende a favorecer más deposiciones, así que en plena gastroenteritis juega en contra.
Con más motivo conviene evitarla en la fase aguda, ya que suma azúcares de absorción rápida a un momento en que la fruta sienta peor. Consulta con tu médico la pauta de alimentación y de tratamiento.