Bizcocho de plátano y chocolate super esponjoso
Tiempo de preparación
Ingredientes
Receta
El bizcocho de plátano y chocolate es un bizcocho húmedo y esponjoso que se prepara triturando plátano muy maduro con huevo, azúcar y aceite, y añadiendo después la harina con el cacao y unos chips de chocolate antes de hornear. Se hace en un solo bol, sin batidora obligatoria, y está listo en algo más de una hora (20 minutos de preparación y unos 40 de horno). El plátano aporta la humedad y buena parte del dulzor, así que la miga queda tierna incluso al día siguiente. Lo encontrarás también como «queque de plátano y chocolate», «pastel de plátano y chocolate» o «bizcocho de banana y chocolate»: es la misma receta.
Pasos a seguir
- Precalienta el horno a 180°C y prepara un molde para bizcocho.
- En un bol, tritura los plátanos y añade el azúcar, los huevos y el aceite.
- Mezcla la harina, el cacao, la levadura y la sal en otro recipiente.
- Combina ambas mezclas y añade los chips de chocolate.
- Vierte la preparación en el molde y hornea durante 40-45 minutos.
- Deja enfriar antes de servir.
Con qué acompañar un bizcocho de plátano y chocolate
Nuestro bizcocho de plátano y chocolate es una delicia en sí mismo, pero si quieres llevar la experiencia a otro nivel, aquí tienes algunas sugerencias exquisitas para acompañarlo:
- Nata Montada: Añade una cucharada de nata montada suave y fresca sobre una rebanada de bizcocho. La ligereza y el sabor suave de la nata crean un contraste perfecto con la densidad y riqueza del chocolate y el plátano.
- Helado de Vainilla: Coloca una bola de helado de vainilla al lado de tu porción de bizcocho. El frescor del helado complementa la calidez del bizcocho recién horneado, ofreciendo una combinación de temperaturas y sabores que es simplemente irresistible.
- Mermelada de Frutos Rojos: Para un toque de acidez y dulzura, prueba añadir un poco de mermelada de frutos rojos sobre el bizcocho. La acidez de los frutos rojos realza los sabores del chocolate y el plátano, creando una sinfonía de sabores en tu paladar.
- Sirope de Chocolate o Caramelo: Si eres un verdadero amante del chocolate, no dudes en rociar un poco de sirope de chocolate sobre tu porción de bizcocho. O, para un toque de dulzura adicional, el caramelo es también una excelente opción.
Trucos para un bizcocho de plátano y chocolate súper esponjoso
Es una receta fácil y rápida, pero que la miga salga alta y aireada depende de unos pocos detalles:
- Usa plátano muy maduro. Cuanta más piel moteada de negro tenga, más dulce y aromático es, y se tritura sin grumos. Si solo tienes plátano amarillo firme, déjalo dos o tres días en una bolsa de papel junto a una manzana, o ásalo con piel unos minutos en el horno hasta que la piel se ennegrezca. Te puede ayudar esta guía sobre la diferencia entre plátano maduro y verde.
- Huevos a temperatura ambiente. Montan más aire que recién sacados de la nevera y ayudan a que el bizcocho suba parejo.
- Tamiza juntos harina, cacao y levadura. Evitas grumos de cacao y repartes bien el gasificante por toda la masa.
- No batas de más al añadir la harina. Intégrala con movimientos envolventes y para en cuanto desaparezca; si sigues batiendo, se desarrolla el gluten y la miga queda apelmazada.
- Horno ya caliente y molde a media altura. Mete el bizcocho con el horno a 180°C estables y no abras la puerta durante los primeros 30 minutos.
- Comprueba el punto con un palillo. En el centro debe salir limpio o con alguna miga suelta, nunca con masa cruda. Deja enfriar 10 minutos en el molde y termina el enfriado sobre una rejilla para que la base no se humedezca.
Propiedades del plátano, el ingrediente principal
El plátano es lo que convierte esto en un bizcocho de plátano fácil y esponjoso: aporta humedad, dulzor natural y aroma. Según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), 100 gramos de plátano aportan aproximadamente:
- 94 kcal
- 20 g de hidratos de carbono
- 2,5 g de fibra
- 350 mg de potasio
- 36 mg de magnesio
- 0,37 mg de vitamina B6
Durante la maduración, el almidón del plátano se transforma en azúcares, y por eso un plátano muy maduro endulza el bizcocho casi sin necesidad de añadir más azúcar. Si te interesa el tema, puedes leer más sobre las propiedades del plátano y sobre los beneficios de comer plátano antes de dormir.
Por qué este bizcocho sale mejor con plátano de Frutas Eloy
Este bizcocho pide plátano en su punto más maduro, ese de piel moteada de negro que en el supermercado suele acabar descartado. La forma fácil de tenerlo es comprar plátano de sobra y dejar que un par de piezas terminen de madurar en casa. En Frutas Eloy seleccionamos y preparamos cada pedido a mano y lo entregamos en 24 horas en Madrid y 48 horas en el resto de la Península, así que puedes pedir el plátano unos días antes y hornear justo cuando esté en su punto. Somos una frutería con casi 100 años y cuatro generaciones de historia, con tienda física en la calle Barbieri, 26 (Chueca, Madrid) y flota propia de más de 40 vehículos. Nuestros clientes nos valoran con un 4,62 sobre 5 en Trusted Shops, con unas 1.285 opiniones.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me queda apelmazado el bizcocho de plátano y chocolate?
Casi siempre es por batir la masa demasiado después de incorporar la harina, por pasarse de plátano o de líquido, por una levadura vieja o por abrir el horno antes de tiempo. Mezcla la harina lo justo, respeta las cantidades y no abras la puerta durante los primeros 30 minutos de horneado.
¿Puedo hacerlo con menos azúcar o sin azúcar añadido?
Sí. El plátano muy maduro aporta bastante dulzor, así que puedes bajar el azúcar a la mitad sin cambiar la textura. Si lo quieres sin azúcar añadido, sustitúyela por un plátano más o por dátiles triturados, teniendo en cuenta que la miga quedará algo más densa.
¿Se puede congelar?
Sí. Aguanta bien dos o tres meses envuelto en film y dentro de una bolsa hermética, entero o en porciones. Descongélalo a temperatura ambiente y, si quieres recuperar la miga, dale unos segundos de microondas o unos minutos de horno suave.
¿Con qué plátano se hace, plátano o banana?
Sirve cualquiera de los dos, siempre muy maduros, con la piel muy moteada o casi negra. Cuanto más maduro esté, más dulce y aromático será el bizcocho y más fácil resultará triturarlo sin grumos.